29.5.11

"Decías no, que no había tal crisis, que todo estaba bien. Fingías la sonrisa más alagadora de toda tu vida. Y los mirabas con tristeza y volvias a decir, que todo estaba bien, y ellos se iban pensando que seguias siendo la misma idiota que no se daba por aludida de la realidad que la rodeaba. Y por supuesto, nada estaba bien.. ¿Acaso nadie se atrevia a mirarte a los ojos?¿Nadie podia ver la tormentosa agonía en ellos? Al parecer, no. Y te lo guardabas, lo sufrías por dentro y llorabas sola en un rincon de tu fría habitacion; esperando a aque alguien te pusiera el hombre donde derramar millones de lagrimas, estaba permitido. Ese hombro, ese alguien, nunca aparecía. Y sin embargo, por más herida que estabas te parabas y le sonreías a la desgracia, siendo vos el unico hombro consolador. Siempre limpiando lagrimas, la única capaz de leer los ojos, de descubrir misterios en la voz, de visualizar aquella crisis y afrontarla junto a ellos. Siempre brillabas para los demás para que no perdiesen su camino.
Pero.. y para vos, ¿Quien brillaba?¿Acaso alguien te ponia el hombre, alguien secaba tus lagrimas o notaba la tristeza en tu voz? Eras un fantasma, algo invisible. Si te tiraban rosas o te maldecían, si te mataban o salvaban, si te querian u odiaban, si te encontrabas presente o ausente.. No importaba, porque de todas formas nadie te veia. Y te sentías sola. Hasta que un día no pudiste más, estallaste de la peor manera. Se te vino el mundo abajo, entonces aquella imagen de la buena, cariñosa, dulce y comprensiva... se tenía que ir."